Ramera Déjame en paz Sin que yo tenga que rogar El día me atropella Y vivir es una lucha perdida. Mi pálido deseo es una mosca inquieta que, desilusionada, vive en la penumbra harta de su propio hastío. Mi historia es una obra mal escrita Pendiente de otras interpretaciones Excepto la mía. No hay exilio más cruel que la vida misma Contra los hechos y factores, sólo nos queda la sumisión Somos como rameras en manos del sistema delincuente.

Deixe um comentário